{"id":6131,"date":"2023-07-21T13:09:11","date_gmt":"2023-07-21T13:09:11","guid":{"rendered":"https:\/\/epre.gov.ar\/web\/?p=6131"},"modified":"2023-07-21T13:09:13","modified_gmt":"2023-07-21T13:09:13","slug":"la-increible-dificultad-de-usar-el-calor-de-la-tierra-como-fuente-de-energia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/epre.gov.ar\/web\/la-increible-dificultad-de-usar-el-calor-de-la-tierra-como-fuente-de-energia\/","title":{"rendered":"La incre\u00edble dificultad de usar el calor de la Tierra como fuente de energ\u00eda."},"content":{"rendered":"\n<p>Nuevos experimentos muestran c\u00f3mo los avances en <em>fracking<\/em>, la controversial tecnolog\u00eda desarrollada por la industria petrolera, pueden reutilizarse para aprovechar la energ\u00eda geot\u00e9rmica en cualquier lugar de la Tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>El centro de la Tierra. Pocas personas han llegado tan cerca de \u00e9l como Buzz Speyrer, un ingeniero de perforaciones con una larga carrera en el sector del petr\u00f3leo y el gas. A unos 1,800 kil\u00f3metros del n\u00facleo, el lugar est\u00e1 ardiendo por impactos celestes que se remontan a miles de millones de a\u00f1os, avivados hasta hoy por la fricci\u00f3n y la radioactividad. Ese calor, que se filtra hacia arriba, convierte la roca superior en un l\u00edquido viscoso y, m\u00e1s all\u00e1, en un estado gelatinoso que los ge\u00f3logos denominan <em>pl\u00e1stico<\/em>. Solo a unos 160 kil\u00f3metros de la superficie la roca se vuelve familiar, dura y perforable.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">All\u00ed abajo solo hay calor<\/h2>\n\n\n\n<p>En este momento, el equipo de Speyrer se encuentra a unos 2,000 metros por debajo de nosotros, es decir, a un 2% de esa capa, donde el calor ya es tan intenso que cada metro de m\u00e1s, cada cent\u00edmetro de m\u00e1s, es una victoria ganada a pulso. All\u00ed abajo, cualquier l\u00edquido bombeado se volver\u00eda, como dice Speyrer, tan caliente como para fre\u00edr un pavo: \u00abImag\u00ednate que te salpica\u00bb, dice. A esa temperatura, unos 228 grados Celsius (450 grados Fahrenheit), su equipo puede empezar a tener problemas. La electr\u00f3nica falla. Los aparatos se deforman. Cientos de miles de d\u00f3lares en equipos pueden bajar a un pozo, y si se da\u00f1an all\u00ed, hay que asegurarse de que no se atasquen. En ese caso, lo mejor es tapar el agujero, cuya perforaci\u00f3n probablemente haya costado millones, contabilizar las p\u00e9rdidas y seguir adelante.<\/p>\n\n\n\n<p>Incluso cuando las cosas van bien all\u00e1 abajo, es dif\u00edcil saberlo desde aqu\u00ed en la superficie de la Tierra. \u00abEs muy frustrante\u00bb, refiere Joseph Moore, ge\u00f3logo de la Universidad de Utah, en EE UU, mientras observa a trav\u00e9s de la ventanilla de un remolque los movimientos vacilantes de una torre de perforaci\u00f3n de m\u00e1s de 50 metros de altura. Es un d\u00eda fresco de 2022, en un remoto condado del oeste de Utah llamado Beaver, con una brisa que sopla desde las monta\u00f1as Mineral hacia las granjas de cerdos y las turbinas e\u00f3licas del valle. La plataforma se parece mucho a cualquier instalaci\u00f3n de petr\u00f3leo y gas que salpica el oeste americano. Pero no hay hidrocarburos en el granito que tenemos debajo, solo hay calor.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La desaprovechada energ\u00eda geot\u00e9rmica<\/h2>\n\n\n\n<p>Desde 2018, Moore lidera una apuesta de 220 millones de d\u00f3lares del Departamento de Energ\u00eda de Estados Unidos (DOE). Se llama FORGE, u Observatorio Fronterizo para la Investigaci\u00f3n en Energ\u00eda Geot\u00e9rmica, para que este calor pueda aprovecharse para producir electricidad en la mayor parte del mundo. Hoy en d\u00eda, la energ\u00eda geot\u00e9rmica es un recurso escaso, que solo se aprovecha en lugares donde la corteza se ha resquebrajado un poco y el calor se mezcla con las aguas subterr\u00e1neas, produciendo fuentes termales o g\u00e9iseres que pueden alimentar turbinas generadoras de electricidad. Pero estos puntos calientes acu\u00e1ticos son raros. Islandia, que va a caballo entre dos placas tect\u00f3nicas divergentes, tiene un gran potencial geol\u00f3gico y produce una cuarta parte de su electricidad de este modo; en Kenia, el vulcanismo de lo que se conoce como el Gran Valle del Rift contribuye a elevar esa cifra a m\u00e1s del 40%. En Estados Unidos, apenas el 0,4%, casi toda procedente de California y Nevada.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una inversi\u00f3n inmensa, con muchos riesgos<\/h2>\n\n\n\n<p>Sin embargo, hay roca caliente por todas partes, si se perfora a suficiente profundidad. El proyecto de Moore trata de crear un sistema geot\u00e9rmico \u00abmejorado\u00bb, o EGS, llegando a rocas calientes y densas como el granito, abri\u00e9ndolas para formar un yacimiento y bombeando agua para absorber el calor. A continuaci\u00f3n, el agua se extrae por un segundo pozo y sale unos cientos de grados m\u00e1s caliente que antes: una fuente termal artificial que puede accionar turbinas de vapor. El dise\u00f1o puede parecer sencillo: llevar el agua del punto A al punto B, pero a pesar de medio siglo de trabajo, la complejidad de la ingenier\u00eda y la geolog\u00eda han hecho que nadie haya conseguido que el EGS funcione a escala pr\u00e1ctica&#8230; hasta ahora.<\/p>\n\n\n\n<p>Moore intenta demostrar que es posible. Y de paso, quiz\u00e1 consiga que m\u00e1s empresarios e inversores se entusiasmen con la geotermia tanto como \u00e9l. La generaci\u00f3n de electricidad renovable, ya sea a partir del sol, del viento o de la tierra caliente, suele ofrecer rendimientos constantes pero poco destacables una vez que la energ\u00eda empieza a fluir. Eso est\u00e1 bien si los costos iniciales son baratos, requisito que ahora suelen cumplir las turbinas e\u00f3licas y los p\u00e1neles solares. La geotermia requiere un arriesgado proyecto de perforaci\u00f3n multimillonario para empezar. Aunque la energ\u00eda limpia y fiable derivada del n\u00facleo de la Tierra puede complementar la energ\u00eda e\u00f3lica y solar, hay apuestas subterr\u00e1neas m\u00e1s seguras para quienes tienen los conocimientos y el financiamiento para perforar. Un pozo geot\u00e9rmico puede tardar 15 a\u00f1os en amortizarse; una plataforma de gas natural lo hace en apenas dos.<\/p>\n\n\n\n<p>No es de extra\u00f1ar, por tanto, que haya dos millones de pozos activos de petr\u00f3leo y gas en todo el mundo, pero s\u00f3lo 15,000 de geotermia, seg\u00fan la consultora energ\u00e9tica noruega Rystad Energy. Casi todos son hidrot\u00e9rmicos, y dependen de esas fuentes naturales de agua caliente. Solo unas pocas son EGS. Un tr\u00edo de centrales en funcionamiento en el este de Francia solo produce un hilo de energ\u00eda, tras haber perforado en roca relativamente fr\u00eda. Luego hay experimentos m\u00e1s calientes, como en Utah, y al otro lado de la frontera, en Nevada, donde una empresa de Houston llamada Fervo est\u00e1 trabajando para conectar dos pozos propios, un proyecto destinado a suministrar energ\u00eda limpia a un centro de datos de Google.<\/p>\n\n\n\n<p>Moore cree que FORGE puede hacer m\u00e1s atractivo el EGS demostrando que es posible calentarse m\u00e1s. Cada grado extra deber\u00eda significar m\u00e1s energ\u00eda inyectada a la red y m\u00e1s beneficios. Pero perforar granito caliente y duro, en lugar de esquisto m\u00e1s fr\u00edo y blando que los fraccionadores de gas como Speyrer suelen dividir, no es trivial. Tampoco lo es perforar los anchos pozos necesarios para mover grandes vol\u00famenes de agua para una planta geot\u00e9rmica. La industria geot\u00e9rmica necesita herramientas y t\u00e9cnicas adaptadas del petr\u00f3leo y el gas y, en algunos casos, completamente nuevas; pero como nadie sabe si el EGS funcionar\u00e1, a\u00fan no existen. Y ah\u00ed es donde entra en juego FORGE, que Moore describe como absorber el riesgo de las herramientas y los m\u00e9todos: \u00abNadie va a gastar ese dinero a menos que yo lo gaste\u00bb, cree.<\/p>\n\n\n\n<p>En el condado de Beaver, su equipo est\u00e1 probando un tap\u00f3n de puente, esencialmente una tapa, que sellar\u00e1 una secci\u00f3n de tuber\u00eda para que el agua pueda penetrar en la roca circundante con fuerza suficiente para agrietar el granito. Es de madrugada y hay una decena de camiones cisterna aparcados en formaci\u00f3n imponente junto a la plataforma. A la hora de comer, probar\u00e1n si el tap\u00f3n aguanta la presi\u00f3n y, antes de cenar, disparar\u00e1n \u00ablos ca\u00f1ones\u00bb (peque\u00f1as cargas explosivas) para perforar la tuber\u00eda. Luego introducir\u00e1n el agua para romper la roca a tiempo para la merienda de medianoche, \u00absi todo va bien\u00bb, advierte Moore.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><em>Fracking<\/em>: una tecnolog\u00eda muy controversial<\/h2>\n\n\n\n<p>En otras palabras, se trata de un <em>fracking<\/em> bastante normal, la t\u00e9cnica que ha inundado Estados Unidos de gas natural en los \u00faltimos 15 a\u00f1os. Pero, por favor, no utilices la palabra con \u00abf\u00bb con demasiada libertad: es un tab\u00fa en geotermia, a pesar de que el futuro del sector puede depender de esta tecnolog\u00eda. La sensibilidad no se debe solo a la asociaci\u00f3n con los combustibles f\u00f3siles. Si se fractura en el lugar equivocado, sobre una falla oculta, la tierra puede temblar con una intensidad da\u00f1ina.<\/p>\n\n\n\n<p>El equipo est\u00e1 observando atentamente los datos registrados por ocho ge\u00f3fonos, unos detectores ac\u00fasticos que captan las ondas s\u00edsmicas, colgados en perforaciones cercanas. Hasta ahora, la \u00fanica se\u00f1al clara es que hace mucho calor ah\u00ed abajo. Unos minutos antes de empezar la prueba de presi\u00f3n, John McLennan, ingeniero qu\u00edmico que codirige la fracturaci\u00f3n, llega al remolque con malas noticias sobre un par de ge\u00f3fonos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLos dos han fallado\u00bb, anuncia. \u00abNo aguantan la temperatura\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEstoy demasiado viejo para esto\u00bb, responde Moore.<\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00edan sido unos d\u00edas muy largos. No se supon\u00eda que fuera una operaci\u00f3n de 24 horas, pero aqu\u00ed estaban, retrasados por los fuertes vientos y el mal funcionamiento del equipo, otro largo d\u00eda y noche por delante. Ahora hab\u00eda perdido su par de o\u00eddos cruciales que le dec\u00edan lo que ocurr\u00eda bajo la superficie.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfPor qu\u00e9 usamos tan poca energ\u00eda geot\u00e9rmica?<\/h2>\n\n\n\n<p>Mientras el equipo de FORGE se prepara para la fracturaci\u00f3n, Moore y yo nos adentramos en las Monta\u00f1as Mineral para ver por qu\u00e9 la energ\u00eda geot\u00e9rmica no ha aprovechado todo su potencial. Nos detenemos en la valla perimetral de la planta geot\u00e9rmica de Blundell, situada a pocos kil\u00f3metros de FORGE, en el extremo oriental de una zona caliente que se extiende cientos de kil\u00f3metros hacia el Pac\u00edfico. El atractivo del lugar es evidente. Cerca del emplazamiento, las fisuras de la roca revelan lugares donde el agua caliente ha brotado a la superficie, arrastrando minerales que se endurecieron y formando riachuelos de cristal. A unos cientos de metros, nubes sulfurosas surgen del suelo alrededor de un cobertizo del siglo XIX donde vaqueros y mineros se daban ba\u00f1os calientes.<\/p>\n\n\n\n<p>La central, propiedad de la compa\u00f1\u00eda el\u00e9ctrica PacifiCorp, con sede en Portland, se construy\u00f3 durante el <em>boom<\/em> geot\u00e9rmico de la crisis del petr\u00f3leo de los a\u00f1os setenta. Pero cuando sus turbinas empezaron a girar en 1984, los precios de la energ\u00eda hab\u00edan bajado y el <em>boom<\/em> ya se estaba desvaneciendo. La inmensa mayor\u00eda de las centrales estadounidenses que funcionan hoy en d\u00eda datan de la d\u00e9cada de 1980, un hecho doloroso para un entusiasta de la geotermia como Moore. Su propia andadura en el sector comenz\u00f3 en esa \u00e9poca, cuando abandon\u00f3 su anterior carrera de prospecci\u00f3n de yacimientos de uranio, una industria tambi\u00e9n en declive, que le hab\u00eda tra\u00eddo a Utah desde su Nueva York natal.<\/p>\n\n\n\n<p>Considera que Blundell est\u00e1 especialmente infrautilizada, y se\u00f1ala turbinas que podr\u00edan mejorarse para producir m\u00e1s energ\u00eda y lugares donde PacifiCorp podr\u00eda perforar m\u00e1s pozos hidrotermales: \u00abEs simplemente aversi\u00f3n al riesgo\u00bb, piensa. \u201cDicen: &#8216;no puedo ver lo que hay bajo tierra, as\u00ed que soy esc\u00e9ptico sobre las perforaciones&#8217;\u201d. PacifiCorp no respondi\u00f3 a las solicitudes de comentarios.<\/p>\n\n\n\n<p>Solo unas pocas empresas est\u00e1n explorando nuevos yacimientos hidrotermales. Una de ellas es Ormat Technologies, con sede en Reno, que posee y explota m\u00e1s de 20 centrales geot\u00e9rmicas en todo el mundo. Paul Thomsen, vicepresidente de desarrollo de negocio de la empresa, me cuenta c\u00f3mo Ormat estableci\u00f3 su negocio comprando plantas existentes y actualizando sus turbinas para extraer m\u00e1s energ\u00eda de la misma agua caliente. M\u00e1s recientemente, aprovechando su experiencia en todo, desde la perforaci\u00f3n hasta el funcionamiento de las plantas, empez\u00f3 a construir plantas nuevas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero es dif\u00edcil elegir a los ganadores, incluso cuando hay un recurso hidrotermal evidente que explotar. Las ciudades des\u00e9rticas del oeste americano se han rebelado contra las propuestas por temor a que se agoten las aguas subterr\u00e1neas. Y all\u00ed donde los bi\u00f3logos buscan en las aguas termales, encuentran especies \u00fanicas que merecen protecci\u00f3n. Si a esto a\u00f1adimos los largos procesos de concesi\u00f3n de permisos y las dificultades para conectar las nuevas centrales a la red, las opciones se reducen. Recientemente, Ormat ha sufrido reveses en dos de los emplazamientos propuestos, en relaci\u00f3n con las aguas subterr\u00e1neas cercanas al Burning Man de Nevada y con el diminuto sapo del Valle del Dixie, recientemente incluido en la lista de especies en peligro de extinci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Agua y calor<\/h2>\n\n\n\n<p>Los retos que plantean las fuentes termales naturales han hecho a\u00fan m\u00e1s atractiva la creaci\u00f3n de otras artificiales. En 2006, el DOE, junto con investigadores del MIT, public\u00f3 un informe en el que se describ\u00eda un plan para convertir la energ\u00eda geot\u00e9rmica en una aportaci\u00f3n importante a la red estadounidense para ayudar a cumplir los objetivos clim\u00e1ticos. La flexibilidad que ofrece la energ\u00eda geot\u00e9rmica estaba en el centro del plan. Aunque la profundidad a la que la roca se calienta lo suficiente var\u00eda (menos en el oeste estadounidense que en la costa este, por ejemplo), los cient\u00edficos consideraron que podr\u00eda ser razonable perforar en busca de calor en la mayor\u00eda de los lugares, ya sea para producir electricidad o, a temperaturas m\u00e1s bajas, agua caliente para calentar edificios.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2014, el DOE empez\u00f3 a buscar un lugar que sirviera de campo de pruebas para reutilizar herramientas procedentes del petr\u00f3leo y el gas y, cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, eligi\u00f3 el condado de Beaver como sede del experimento. M\u00e1s tarde, la agencia calcul\u00f3 que la geotermia podr\u00eda satisfacer el 8.5% de la demanda de electricidad de EE UU en 2050, lo que supone multiplicar por 26 la cifra actual. Solo faltaba demostrar que el EGS funcionaba.<\/p>\n\n\n\n<p>El pozo de FORGE desciende en l\u00ednea recta durante unos 1.8 kil\u00f3metros y alcanza el granito a unos dos tercios del camino, antes de hacer un giro de 65 grados y avanzar casi 1.5 kil\u00f3metros. Una de las pasiones de Moore, demostrada con entusiasmo con movimientos de la mano y diagramas en servilletas, es el <em>campo de tensi\u00f3n<\/em> interno del granito ,que determina c\u00f3mo se agrietar\u00e1 bajo presi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Comprender ese campo de tensi\u00f3n es esencial. Para que una central el\u00e9ctrica sea eficiente, las grietas deben extenderse lo suficiente, de manera que el agua se mueva con eficacia entre los dos pozos, pero no demasiado r\u00e1pido, dice Teresa Jordan, cient\u00edfica geot\u00e9rmica de la Universidad Cornell de Nueva York, donde dirige un proyecto de EGS destinado a calentar los edificios del campus con agua geot\u00e9rmica. \u00abQuieres que se tome su tiempo, pasando mucho rato en contacto con las rocas que la calentar\u00e1n\u00bb, explica. Adem\u00e1s, las grietas deben llevar la mayor cantidad de agua posible al segundo pozo, y no a fisuras ocultas por el camino, y mantenerla caliente durante a\u00f1os. Las rocas calientes pueden enfriarse hasta volverse tibias si el agua fr\u00eda bombeada absorbe el calor m\u00e1s r\u00e1pido de lo que el calor del n\u00facleo puede reponerlo. La desaparici\u00f3n del agua y la disminuci\u00f3n del calor han influido en anteriores fracasos de EGS, como en Nuevo M\u00e9xico en la d\u00e9cada de 1980 y en el sur de Australia en 2015.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos riesgos han llevado a otros a buscar diferentes enfoques, cada uno con sus propias ventajas y desventajas. Uno de ellos, un sistema de \u00abcircuito cerrado\u00bb, consiste en introducir tuber\u00edas selladas en la roca caliente y luego devolverlas a la superficie, impidiendo que el agua se drene bajo tierra. Pero ha resultado dif\u00edcil introducir suficiente calor en un l\u00edquido que no toque directamente las rocas calientes. O tal vez se perfora a <em>gran<\/em> profundidad, unos 20 kil\u00f3metros, donde las temperaturas pueden superar los 900 grados Celsius (1,650 Fahrenheit), suficiente para que el calor suba directamente a la superficie por un solo pozo. Pero las herramientas para perforar a tales profundidades son a\u00fan experimentales. Otros piensan que los pozos de petr\u00f3leo y gas existentes son la respuesta, ya que ahorran costos de perforaci\u00f3n y liberan las abundantes herramientas de la industria para sus propios pozos. Pero los m\u00e1s estrechos que se utilizan para extraer combustibles f\u00f3siles no est\u00e1n acondicionados para impulsar los enormes vol\u00famenes de agua necesarios para una central el\u00e9ctrica.<\/p>\n\n\n\n<p>Los partidarios del EGS sostienen que dise\u00f1os como el de FORGE logran el equilibrio adecuado, ya que a\u00f1aden suficiente calor y flexibilidad con respecto a la geotermia tradicional, al mismo tiempo que son capaces de aprovechar las ventajas de los m\u00e9todos de extracci\u00f3n de petr\u00f3leo y gas. Los experimentos m\u00e1s recientes de EGS son posibles gracias a los avances en perforaci\u00f3n horizontal y a la mejora de los modelos de fracturaci\u00f3n hidr\u00e1ulica, comenta Tim Latimer, CEO de Fervo, quien colabora con FORGE en el desarrollo de su propio proyecto de EGS en Nevada. Me dice que cree que las proyecciones que los inversores en energ\u00eda utilizan para calcular los costos de perforaci\u00f3n geot\u00e9rmica, que les hacen dudar, est\u00e1n 15 a\u00f1os desfasadas. Durante la perforaci\u00f3n del primer pozo FORGE, se\u00f1ala, el equipo demostr\u00f3 que pod\u00eda reducir a la mitad el tiempo utilizando una nueva broca con punta de diamante, lo que redujo los costos totales en un 20%.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Perforaciones que generan sismos<\/h2>\n\n\n\n<p>Hacia las tres de la tarde, despu\u00e9s de nuestro paseo por la planta de Blundell, Moore vuelve a la zona de perforaci\u00f3n y ve a McLennan corriendo para saludarle. Tiene buenas noticias. La primera: El tap\u00f3n ha aguantado la presi\u00f3n. Moore suelta un gran suspiro, con las manos en las caderas: \u00abMe alegro de que se haya acabado\u00bb, exclama. M\u00e1s tarde, despu\u00e9s de disparar los ca\u00f1ones y bombear el agua, una \u00abnube s\u00edsmica\u00bb de peque\u00f1os temblores captados por los ge\u00f3fonos restantes, suspendidos a menor calor y profundidad, indica que las grietas se extienden a unos 400 pies (m\u00e1s de 120 metros) del pozo, la distancia adecuada para conectar con el segundo y futuro pozo que sacar\u00e1 el agua reci\u00e9n calentada a la superficie. Una tercera buena noticia es que la nube s\u00edsmica no se sinti\u00f3 en la superficie.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso es especialmente una buena noticia para Peter Meier, director general de Geo-Energie Suisse, un consorcio de energ\u00eda geot\u00e9rmica. Viaj\u00f3 a Utah desde Suiza sobre todo para escuchar los ge\u00f3fonos. En 2006, se produjo un sismo de magnitud 3.1 despu\u00e9s de que los ingenieros de un proyecto suizo de EGS intentaran crear un dep\u00f3sito de agua demasiado grande que perturb\u00f3 una falla no cartografiada, causando da\u00f1os en las viviendas cercanas de Basilea. Un ge\u00f3logo se enfrent\u00f3 a cargos penales por negligencia por su papel en el sismo, pero posteriormente fue absuelto. Desde entonces, los gobiernos locales de Suiza desconf\u00edan de las operaciones de EGS.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2017, un sismo todav\u00eda mayor provocado por un proyecto de EGS en Corea del Sur, caus\u00f3 82 heridos y ensombreci\u00f3 a\u00fan m\u00e1s las perspectivas del concepto. Pero Meier cree que esos terremotos se debieron a una mala planificaci\u00f3n por parte de los ingenieros, algo evitable con un estudio m\u00e1s cuidadoso de las rocas. Para Meier, FORGE es una oportunidad de salvar la reputaci\u00f3n del EGS demostrando que funciona de forma segura: \u00abHasta que no tengamos un caso de \u00e9xito, seguiremos discutiendo sobre el <em>fracking<\/em>, porque b\u00e1sicamente es <em>fracking<\/em>\u00ab.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta primavera, Moore regres\u00f3 al condado de Beaver para perforar el pozo n\u00famero dos. Tras casi un a\u00f1o revisando los datos de la fracturaci\u00f3n inicial, confiaba en que el pozo de producci\u00f3n, perforado directamente a trav\u00e9s de la nube de grietas de la fracturaci\u00f3n, lograr\u00eda sacar agua. A principios de mes se le dio la raz\u00f3n. Casi 76,000 galones (m\u00e1s de 287,000 litros) bajaron por el primer agujero a un ritmo de unos 210 galones (casi 800 litros) por minuto, y volvieron a salir por el otro extremo, m\u00e1s calientes. Una prueba a gran escala en 2024 acercar\u00e1 los caudales a los requeridos para las plantas EGS comerciales, que deber\u00edan circular a m\u00e1s de mil galones (m\u00e1s de 3,700 litros) por minuto.<\/p>\n\n\n\n<p>Parte de la confianza de Moore se deb\u00eda a que sab\u00eda que estaba jugando en modo f\u00e1cil. Por su dise\u00f1o, los dos pozos est\u00e1n demasiado cerca como para extraer un calor considerable para una central el\u00e9ctrica; en esta fase, lo importante eran sobre todo las herramientas y las t\u00e9cnicas financiadas y probadas a lo largo del proceso. Antes de la prueba, Moore me habl\u00f3 con entusiasmo de los nuevos artilugios disponibles para crear el pozo de producci\u00f3n, incluida la <em>perforaci\u00f3n por part\u00edculas<\/em>, en la que la roca se corroe disparando peque\u00f1as bolas met\u00e1licas de alta velocidad; un sistema de perforaci\u00f3n rotatorio que pod\u00edan dirigir desde la superficie; y ge\u00f3fonos mejorados y m\u00e1s resistentes al calor.<\/p>\n\n\n\n<p>Al final, los tres resultaron menos \u00fatiles de lo que Moore esperaba. La perforaci\u00f3n con part\u00edculas y el sistema dirigible resultaron ser m\u00e1s problem\u00e1ticos de lo que val\u00edan, sobre todo en comparaci\u00f3n con el \u00e9xito anterior de las brocas con punta de diamante. Los ge\u00f3fonos modificados segu\u00edan estrope\u00e1ndose por encima de los 150 grados cent\u00edgrados (300 grados Fahrenheit); Moore dice que acabar\u00e1n cambiando a dispositivos de fibra \u00f3ptica resistentes al calor. A veces es \u00fatil ver lo que se rompe.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay otras razones para tener esperanza. Pocos d\u00edas despu\u00e9s de la conexi\u00f3n de FORGE, Fervo public\u00f3 los resultados de su propia prueba de conexi\u00f3n de 30 d\u00edas en Nevada. El resultado, seg\u00fan Latimer, es \u00abel proyecto geot\u00e9rmico mejorado m\u00e1s productivo jam\u00e1s realizado\u00bb, que produce suficiente agua caliente para generar unos 3.5 megavatios de electricidad. Los pozos se perforaron cerca de una central hidrot\u00e9rmica ya existente que tiene espacio para m\u00e1s capacidad, y producir\u00e1n energ\u00eda a finales de verano, seg\u00fan indica.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abHemos demostrado que funciona\u00bb, apunta Latimer. \u00abAhora la cuesti\u00f3n es con qu\u00e9 rapidez podemos hacer que baje la curva de costos\u00bb, lo que incluye calentarse m\u00e1s. Los pozos de Fervo en Nevada alcanzaron un pico de 190 grados Celsius (370 grados Fahrenheit) m\u00e1s caliente, se\u00f1ala, que cualquier otro pozo horizontal de petr\u00f3leo y gas en los EE UU, y lo suficientemente caliente como para demostrar que sus propias herramientas pueden ir un poco m\u00e1s calientes la pr\u00f3xima vez. Tambi\u00e9n hay cuestiones cruciales sobre la perforaci\u00f3n, a\u00f1ade: la distancia \u00f3ptima entre los pozos, los \u00e1ngulos, la profundidad&#8230; \u00abNo es como el <em>software<\/em>, donde se puede iterar r\u00e1pidamente\u00bb, compara. El sector necesita m\u00e1s experimentos, m\u00e1s proyectos, para averiguar cu\u00e1l es la combinaci\u00f3n m\u00e1s productiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Es probable que surjan m\u00e1s oportunidades de iterar. La Ley de Reducci\u00f3n de la Inflaci\u00f3n de EE UU ha invertido dinero en infraestructuras de energ\u00eda verde, a\u00f1adiendo incentivos al desarrollo geot\u00e9rmico que lo acercan a los ya existentes para la energ\u00eda e\u00f3lica y solar. Mientras tanto, el DOE ha aumentado su objetivo de generaci\u00f3n de electricidad geot\u00e9rmica en 2050 en un 50%, hasta 90 MW, con base, en parte, en la mejora de las perspectivas de la tecnolog\u00eda EGS, y en febrero anunci\u00f3 que destinar\u00eda 74 millones de d\u00f3lares adicionales a demostraciones piloto de EGS. Moore sospecha que ninguna de ellas alcanzar\u00e1 todav\u00eda temperaturas tan elevadas como la de FORGE: \u00abCreo que buscaremos temperaturas en las que sepamos que las herramientas funcionan\u00bb, dice. Pero es un comienzo.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos podr\u00edan intentar utilizar ese calor para el calentamiento directo, como el proyecto de Jordan en Cornell. Otros podr\u00edan perforar en los l\u00edmites de zonas hidrotermales de eficacia probada, donde el calor es m\u00e1s accesible. Y hay otros enfoques creativos para maximizar los ingresos. Fervo y otros han propuesto utilizar sus pozos como bater\u00edas, bombeando agua cuando la red tiene exceso de energ\u00eda y devolvi\u00e9ndola caliente en \u00e9pocas de vacas flacas para generar energ\u00eda, o construir plantas junto a instalaciones que consumen mucha energ\u00eda, como centros de datos o futuras plantas de eliminaci\u00f3n de carbono, evitando los problemas de conexi\u00f3n a una red el\u00e9ctrica sobrecargada.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Energ\u00eda geot\u00e9rmica en cualquier parte de la Tierra<\/h2>\n\n\n\n<p>A partir de ah\u00ed, la ampliaci\u00f3n requerir\u00e1 mucha m\u00e1s inversi\u00f3n. Y a\u00fan est\u00e1 por ver hasta qu\u00e9 punto los inversores, especialmente en petr\u00f3leo y gas, recoger\u00e1n el testigo. Este a\u00f1o, Fervo recibi\u00f3 una inversi\u00f3n de 10 millones de d\u00f3lares de la empresa petrolera Devon Energy, pionera del <em>fracking<\/em>. El mes pasado, Eavor, una <em>startup<\/em> geot\u00e9rmica de circuito cerrado, anunci\u00f3 que BP Ventures hab\u00eda liderado su \u00faltima ronda de financiamiento: \u00abHa pasado de cero a algo\u00bb, confirma Henning Bj\u00f8rvik, quien sigue el sector geot\u00e9rmico en la consultora energ\u00e9tica Rystad. Pero el petr\u00f3leo y el gas siguen siendo tan competidores en cuanto a equipos, conocimientos y terrenos como amigos de la geotermia, y los compromisos con las energ\u00edas limpias pueden resultar volubles cuando los precios de los combustibles f\u00f3siles empiezan a subir. Seg\u00fan Bj\u00f8rvik, lo que los inversionistas necesitan ver es que esta industria embrionaria puede ampliarse a cientos o miles de plantas, con suficientes beneficios potenciales como para compensar los riesgos de que cualquier proyecto individual fracase.<\/p>\n\n\n\n<p>En opini\u00f3n de Moore, la forma de conseguirlo es seguir demostrando que las cosas pueden calentarse un poco m\u00e1s. La finalizaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n en el segundo pozo de FORGE agotar\u00e1 su actual subsidio del DOE en 2025, pero ha solicitado nuevos fondos para perforar pozos m\u00e1s alejados entre s\u00ed y, por supuesto, probar nuevas herramientas a temperaturas cada vez m\u00e1s elevadas. Para entonces, tendr\u00e1 un nuevo vecino. El equipo de perforaci\u00f3n del pr\u00f3ximo proyecto de Fervo ya se ve desde la plataforma de perforaci\u00f3n de FORGE: el comienzo de lo que est\u00e1 previsto que sea una central el\u00e9ctrica a gran escala.<\/p>\n\n\n\n<p>Si todo va seg\u00fan lo previsto, producir\u00e1 400 megavatios de energ\u00eda, dice Latimer, suficiente para abastecer a 300,000 hogares. Era l\u00f3gico, comenta, perforar a la sombra de FORGE y Blundell. El emplazamiento ha sido objeto de un estudio exhaustivo y dispone de interconexiones a la red para transportar electricidad a los primeros clientes de Fervo en California. El objetivo es la energ\u00eda geot\u00e9rmica en cualquier lugar. Por ahora, tiene sentido empezar aqu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: https:\/\/es.wired.com\/articulos\/se-puede-usar-el-calor-de-la-tierra-como-fuente-de-energia-limpia<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nuevos experimentos muestran c\u00f3mo los avances en fracking, la controversial tecnolog\u00eda desarrollada por la industria petrolera, pueden reutilizarse para aprovechar la energ\u00eda geot\u00e9rmica en cualquier lugar de la Tierra. El centro de la Tierra. Pocas personas han llegado tan cerca de \u00e9l como Buzz Speyrer, un ingeniero de perforaciones con una larga carrera en el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6132,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-6131","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-geotermica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/epre.gov.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6131","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/epre.gov.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/epre.gov.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/epre.gov.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/epre.gov.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6131"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/epre.gov.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6131\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6133,"href":"https:\/\/epre.gov.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6131\/revisions\/6133"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/epre.gov.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6132"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/epre.gov.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6131"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/epre.gov.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6131"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/epre.gov.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6131"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}